Es obligado, ahora cuando ha remitido la infección, hacer balance de lo ocurrido. De la alarma planetaria generada, los dispositivos sanitarios y los cuantiosos recursos utilizados, la promoción intensiva de antivíricos y vacunas... Un elemental ejercicio de rendición de cuentas. No se puede pasar pagina porque hay demasiadas razones para pedir responsabilidades a la OMS y a las autoridades sanitarias de la Unión Europea y los gobiernos en su propio ámbito.