Aunque no es solo un problema de dinero, la verdadera razón es de racionalidad y calidad en el uso de los medicamentos. Los genéricos son la alternativa al uso consumista e indiscriminado de los recursos sanitarios, es beneficiar a los enfermos, a la sanidad publica y a la propia viabilidad financiera del sistema.
Sin embargo, en España se utilizan muy poco (15,8% del total de medicamentos), a la cola de Europa sin justificación alguna, mientras que en Alemania o Inglaterra representan el 40% o en Estados Unidos cerca del 70% sin que a nadie se le ocurra afirmar que en estos países existan limitaciones a la libertad de prescripción o un peor uso de los medicamentos.
Los genéricos son los mismos medicamentos abaratados por no tener el sobreprecio de las patentes. Una opción racional que permite la compatibilidad entre precio y calidad. El principio activo es el mismo, la misma forma farmacéutica y la dosis (bioequivalencia y biodisponibilidad); pero con un precio entre 20-50% mas barato, al estar libres de patente (10 años de protección, como mínimo, por amortización de la investigación y mayores gastos de promoción). Ley 13/1996 de 30 de Diciembre: Especialidad Farmacéutica Genérica (EFG). Entran en el mercado español en el año 1997.
Pero no es solo dinero, la verdadera razón es de racionalidad y calidad en el uso de los medicamentos.
Los genéricos son la alternativa al uso consumista e indiscriminado de los recursos sanitarios, es beneficiar a los enfermos, a la sanidad publica y a la propia viabilidad financiera del sistema.