Los individuos con hipertensión leve presión arterial ligeramente elevada, pero sin eventos cardiovasculares previos, constituyen la mayoría de las personas para las cuales se considera y se prescribe tratamiento antihipertensivo. La decisión de tratar esta población tiene importantes consecuencias tanto para los pacientes (por ejemplo,efectos adversos del fármaco, duración del tratamiento farmacológico,costo del tratamiento, etc) y el tercer pagador (por ejemplo, costo elevado de los medicamentos, servicios médicos, pruebas de laboratorio,etc .). En esta revisión, se resumen las pruebas existentes que comparan los resultados de salud entre los individuos con hipertensión leve tratados y no tratados.
