Para valorar su impacto en el otoño-invierno del hemisferio Norte, los autores estudiaron las siguientes variables: probabilidades de hospitalización, de admisión en la UCI y de muerte, con los datos de dos ciudades de forma complementaria: Milwaukee y New York City. Las estimaciones obtenidas sugieren que el impacto sobre las referidas variables, aunque depende de la incidencia global de la infección, será mucho menor que el que habitualmente se asocia a la gripe estacional, si bien con mayor impacto en los niños de 0-4 años y adultos de 18-64 años.
